Manual de Custodia Compartida

MANUAL SOBRE LA CUSTODIA COMPARTIDA


Es una igualdad de derechos y obligaciones entre dos progenitores con separación, divorcio o nulidad.

 

¡¡¡No es un niño con la maleta entre dos casas!!! En cualquier caso ¿Qué problema hay en que un niño sea rico, por tener dos casas y las habite las dos?

 Texto elaborado por D. Jesús. M. González-González, perteneciente a la “Asociación de Padres de Familia Separados de Salamanca y Proderechos de Nuestros Hijos”. Salamanca, 1 de octubre de 2007.

PRESENTACIÓN:

 

Históricamente la familia ha conllevado un reparto de tareas y roles en la que generalmente la mujer atendía la casa y el cuidado de los hijos, y el padre era el que trabajaba fuera para buscar el sustento. Sin embargo, el modelo de sociedad ha cambiado: leyes de igualdad, mujeres que trabajan fuera de casa, niños que los cuidan ambos padres con mayor implicación de los hombres en las tareas domésticas, mayor tasa de rupturas familiares, etc.

El pretérito modelo de ruptura familiar y lacra social aún vigente, fue el de la “custodia en exclusiva” en la que un progenitor (generalmente la mujer) se quedaba con los hijos, la casa y el ajuar, y el otro progenitor (generalmente el hombre) era expulsado sin ajuar de su propia casa, se le dejaba sin hijos y se le imponía el pago de pensiones sobre las que no tenía control. El cambio social ha hecho desaparecer esa dinámica de “parte ganadora/parte perdedora”, fomentándose un modelo de “coparentalidad o custodia compartida” en la que se reconoce tras el divorcio una igualdad de derechos y obligaciones de ambos padres. Esta fórmula supone preservar el interés superior del niño al permitir un contacto frecuente con ambos progenitores y evita la alta judicialización del anterior modelo, pues se da prioridad al mutuo acuerdo y a la mediación. Supone así mismo evitar el parasitismo de aquella parte a la que se han de ingresar pensiones cuyo uso no se controla y establece un régimen económico de pagos directos por ambos padres favoreciendo el nivel de vida de los hijos.

La típica pregunta de “¿a quién quieres más, a papá o a mamá?” ha de olvidarse. Un niño debe querer y estar con ambos aunque estén separados.

La Custodia Compartida no significa que el tiempo de estancia con el hijo haya de ser exactamente el 50% con cada progenitor, y menos aún que el niño haya de desplazarse con la maleta de una casa a otra cada cierto tiempo. Es un equilibrio de poder entre dos progenitores y representa una forma de liberar a las mujeres de parte de la carga que conlleva el cuidado de los hijos.

Entendemos que es importante divulgar el tema y en este sentido esperamos que este texto ayude a comprender mejor las ventajas que conlleva el modelo de “custodia compartida” frente al anterior modelo.

DIFERENCIAS ENTRE LA CUSTODIA MONOPARENTAL Y LA CUSTODIA COMPARTIDA:

 

CUSTODIA MONOPARENTAL

 

(UN PROGENITOR)

CUSTODIA COMPARTIDA

 

(AMBOS PROGENITORES)

Es un modelo único de custodia. Hay diferentes modalidades de compartir la

custodia de los hijos.

Ejerce la patria potestad de hecho uno solo. La patria potestad la ejercen ambos.
Es la parte ganadora en el divorcio. Este modelo implica mas tasas de divorcio, solicitado generalmente por el progenitor que presume será

ganador.

No hay parte ganadora ni perdedora. Este modelo reduce las tasas de divorcio.
La casa y el ajuar común se lo queda quien ostenta

la custodia.

La casa y el ajuar común se reparten entre ambos.
Recibe     las    pensiones    alimenticias    del    otro progenitor. No existe control ninguno de su uso

por parte de quien las administra. Puede haber fácilmente apropiación indebida.

Las pensiones alimenticias corresponde aportarlas  a ambos. Existe un buen control del uso de las

mismas, pues son pagos directos y en relación al gasto real de los hijos.

Los gastos extraordinarios suelen ir incluidos en

las pensiones de alimentos.

Los gastos extraordinarios se pagan por ambos.
Las pensiones compensatorias se convierten en un parasitismo de quien ostenta la custodia, a la vez

que una esclavitud para la otra parte.

Las pensiones compensatorias son limitadas en el tiempo obligando a trabajar a ambos para sufragar

cada cual sus propios gastos.

Puede trasladar a distancia su domicilio y el del

hijo común sin contar con el otro progenitor.

El hijo no cambia de entorno y domicilio por el

capricho de uno de los dos progenitores.

Convive con el hijo 26 días al mes acaparando toda su vida. Incumple reiteradamente las visitas

con el otro progenitor y es socialmente tolerado.

El hijo convive el mayor tiempo posible con cada

uno de los dos progenitores y sus familias. El derecho de comunicación esta preservado.

En el niño se da mayor fracaso escolar, y más problemas en la adolescencia o de adulto. Aumenta la estabilidad emocional y autoestima del menor. El niño tiene mayor rendimiento escolar y

supone prevenir problemas futuros de adolescente y de adulto.

La información escolar, médica y religiosa es tan

exclusiva como la custodia.

La información escolar, médica y religiosa se

comparte entre ambos progenitores.

En tributación las ayudas por hijos se las queda

quien ostenta la custodia.

En tributación las ayudas por hijos se reparten por

igual entre ambos progenitores.

1.- CUSTODIA COMPARTIDA: es el derecho y el deber que tienen ambos padres de tener consigo, cuidar y educar a los hijos en igualdad de condiciones y de tiempo. Corresponde a ambos progenitores, salvo renuncia expresa o imposibilidad manifiesta de uno de ellos para detentar aquella. Hay derechos y obligaciones independientes del hombre, de la mujer y de los hijos. Implica pactar entre ambos progenitores un “Convenio Regulador de Coparentalidad” previo a la demanda de separación, divorcio o nulidad. Seria deseable para llegar a acuerdos el apoyo de un “Centro de Mediación” previo a la intervención judicial.

2.- MODALIDADES DE CUSTODIA COMPARTIDA: existen múltiples posibilidades, pero siempre compartiendo ambos progenitores igualdad de derechos y obligaciones respecto de los hijos. El argumento de que el niño ha de desplazarse con las maletas de una casa a otra es falso. En este modelo el niño es rico por disponer de dos casas y habitar ambas. Si todos los padres desean lo mejor para sus hijos ¿No es preferible que tengan dos casas a que tengan solo una?

  1. La que pacten los progenitores y no dañe el interés del
  1. Alternancia inferior al semanal, o incluso diario, en caso de niños de muy corta
  1. Alternancia semanal. Para niños mayores de cinco años (edad aproximada).
  1. Alternancia quincenal. El niño convive quince días seguidos con cada uno de sus progenitores y pasa con el otro los fines de semana completos y una o dos tardes entre semana.
  1. Alternancia mensual. El niño convive un mes con cada uno de sus progenitores y pasa con el otro los fines de semana completos y una o dos tardes entre
  1. Alternancia escolar/vacaciones. Los niños pasan con uno de los progenitores los días lectivos y con el otro los no lectivos y periodos vacacionales. El reparto resultante sería, aproximadamente, del 50 por ciento para cada progenitor, pero habría que intercalar periodos de convivencia para el “progenitor de días lectivos” durante las vacaciones estivales (por ejemplo, una semana al mes). Es una posible solución para casos en que los domicilios de los progenitores estén muy distantes entre sí.
  1. Alternancia de los progenitores. Los niños permanecen siempre en el domicilio familiar y son los progenitores quienes rotan en la utilización de ese
  1. Hijos en un solo domicilio. Habiendo hecho liquidación de gananciales y disponiendo cada progenitor de su propio domicilio, el hijo vive en la casa de uno de ellos y pasa el día con el otro ocupándose este último de la recogida del colegio, merienda, etc., hasta aproximarse en la mitad en su cuidado. Esta modalidad deja sin argumentos a los detractores de la Custodia Compartida cuando dicen que el niño ha de ir con las maletas de una casa a otra. Esta opción también es valida siempre que los derechos y obligaciones de ambos progenitores con sus hijos queden

3.- DERECHO DE COMUNICACIÓN DE LOS PROGENITORES: se establecerá

un régimen de estancia lo más amplio posible, de modo que ambos progenitores puedan

tener a sus hijos de forma equitativa, cualquiera que sea la edad de los menores, siendo lo ideal el 50%.

4.- DERECHO DE COMUNICACIÓN CON LOS ABUELOS Y DEMÁS

FAMILIA: siendo una custodia compartida no necesitará regulación especial salvo excepciones, pues el progenitor que tiene en ese momento a los hijos supuestamente dará acceso al resto de su familia.

5.- INFORMACIÓN ESCOLAR, MÉDICA Y RELIGIOSA: Decisiones respecto de a que colegios deben ir los hijos, por que médicos deben ser asistidos y en que religión  y moral deben ser educados serán tomadas conjuntamente por ambos progenitores. La información respecto de todos estos aspectos será dada por igual a ambos. Para decisiones discrepantes debería acudirse a un Centro de Mediación, previamente a acudir al juzgado.

6.- MODIFICACIÓN DEL DOMICILIO DE UN PROGENITOR: el hijo no se

desplazaría a una distancia alejada del sitio donde han vivido antes de la separación, sin el consentimiento de ambos progenitores, o sin que se demuestre que hay un interés real del hijo y no sólo de uno de los progenitores. Pudiera suponer también una modificación en la modalidad de custodia compartida en el supuesto de que un progenitor vaya a trasladar su residencia habitual a otra localidad diferente. En el supuesto de traslado de residencia fuera del territorio nacional, el menor debería quedar al cuidado del progenitor que continúe residiendo en España. Todo cambio de domicilio por cualquiera de los dos progenitores habría de ser comunicado al otro, para poder hacer viable la custodia compartida sobre el régimen de comunicación y estancia con los hijos.

7.- PENSIONES ALIMENTICIAS DE LOS HIJOS: deberían ser pagadas en igual proporción por ambos progenitores, siempre y cuando se pueda acreditar que ambos tienen ingresos suficientes. Si no fuese así, pagarían en proporción a sus ingresos. En cualquier caso, si hubiese un solo progenitor obligado al pago de alimentos no debería hacerlo en los periodos en los que tenga consigo a los hijos.

8.- ADMINISTRACIÓN DEL DINERO DE ALIMENTOS: deberían ingresarlo ambos progenitores en una cuenta bancaria propiamente del menor. Caso de que aún contribuyendo ambos progenitores sea solo uno el que lo administre, deberá este de rendir cuentas al otro de la administración y empleo de ese dinero recibido. Si la estancia del menor con cada uno de sus dos progenitores es equitativa, se presumirá que cada uno de ellos se hace cargo de los alimentos a entregar durante el tiempo en que  este el menor con el/ella.

9.- GASTOS EXTRAORDINARIOS DE LOS HIJOS: deberían ser autorizados por escrito por ambos progenitores y serían sufragados en igual proporción por ambos, siempre y cuando se pueda acreditar que ambos tienen ingresos suficientes. Si no fuese así, pagarían en proporción a sus ingresos.

10.- DOMICILIO Y USO DE LA VIVIENDA: no hace falta expulsar de su casa a ninguno de los dos progenitores. El reparto del domicilio común, podría ser según diferentes posibilidades:

A.- Domicilio común sea propiedad de ambos progenitores: habría posibilidad de

venderlo y repartirlo equitativamente ó también la posibilidad de alternancia en el uso del domicilio común por periodos iguales de tiempo. Si el que saliese del domicilio no dispusiese de ingresos suficientes tendría derecho a una ayuda por parte del otro. Una vez terminada la primera etapa acordada, regresaría y se responsabilizaría en la misma medida que lo hizo el primero y así sucesivamente hasta la mayoría de edad de los hijos.

B.- Domicilio común sea propiedad de uno de los progenitores: el propietario se ha de quedar en su propiedad. El que saliese del citado domicilio tendría derecho a una ayuda limitada en el tiempo por parte del otro para alquilarse un piso, caso de no disponer de uno propio.

C.- Domicilio común no sea propiedad de ninguno de los progenitores: ambos deberían buscar sendos pisos de alquiler, pudiendo si hay acuerdo quedar uno en ese piso y el otro buscar otro. Si el domicilio fuese heredado saldría del mismo el que no lo tenga en herencia.

11.- AJUAR DOMÉSTICO COMÚN: se dividiría por igual entre ambos progenitores.

12.- PENSIONES COMPENSATORIAS: se establecería una pensión razonable y limitada en el tiempo, si fuese necesaria, hasta que pueda buscar trabajo el padre/madre que no lo tenga, nunca más allá de 2 años. En Custodia Compartida no debería existir pensiones compensatorias vitalicias, pues suprimida la tenencia en exclusiva de los  hijos por parte de un solo progenitor su obligación es trabajar y contribuir al gasto.

13.- TRIBUTACIÓN: los mínimos familiares en la declaración de la Renta, así como las desgravaciones otorgadas por cada Comunidad Autónoma se distribuirían entre ambos progenitores por igual.

14.- CENTROS DE MEDIACIÓN: son lugares donde personal preparado (psicólogos, abogados, trabajadores sociales u otros) orientan a ambos progenitores a establecer un entendimiento en cuestiones básicas, aunque sea mínimo, para favorecer un adecuado desarrollo de los hijos. Es ahí donde se puede hacer o mejorar el Convenio Regulador  de Coparentalidad establecido por ambos progenitores.

15.- PUNTO DE ENCUENTRO FAMILIAR: es un lugar, dícese neutral, en el que personal formado procuran que puedan cumplirse las medidas acordadas en sentencia por los Juzgados de Familia respecto del derecho de estancia entre el menor y sus familiares en los procesos de nulidad, separación o divorcio de los progenitores. Suele existir un centro en casi todas las provincias españolas, como también sucede en buena parte de otros países europeos. Procuran que los hijos tengan una adecuada relación con ambos progenitores.

16.- PROBLEMÁTICA A ERRADICAR:

 

A.- “Síndrome de Alienación Parental”: nombre dado por el psiquiatra americano Richard A. Gardner (M.D., Profesor Clinical de Psiquiatría Infantil, Universidad de Colombia, College of Physicians & Surgeons, New York City) a un proceso que consiste en programar un hijo para que odie a uno de sus progenitores sin que tenga justificación. Cuando el síndrome esta presente, el hijo da su propia contribución en la campaña de denigración del progenitor alienado. Lavado de cerebro que hace el progenitor custodio al hijo para

que odie a su otro progenitor injustificadamente. El progenitor alienador suele ser una persona sobre-protectora, en ocasiones con trastornos mentales, o cegada por venganza o cólera. No suele respetar las reglas, ni obedecer las sentencias de los tribunales. Las consecuencias son que un hijo llega a odiar y rechazar a un progenitor a quien quiere y necesita, llegando a ocasionar en dicho menor un disfuncionamiento patológico, que puede en el futuro resultar en una seria patología psiquiátrica.

B.- “Síndrome SAID” (Sexual Allegations In Divorce): falsas acusaciones de abuso sexual que se dan en procesos de divorcio, para destruir judicialmente el vínculo del hijo con su otro progenitor.

C.- “Síndrome de la madre maliciosa” asociado al divorcio: madres que emplean con éxito la Ley para castigar y acosar a su excónyuge, sin justificación, interfiriendo en el régimen de visitas que este tiene con sus hijos, mediante un patrón de actos maliciosos.

D.- “Síndrome de Medea”: según historia recogida por Eurípides, cinco siglos antes de Cristo, la hija del rey Eetes, Medea, degolló a sus dos hijos para vengarse de Jasón, marido y famoso héroe de los argonautas, cuando él la abandonó por otra mujer. Exclamó Medea ante los cadáveres de sus hijos: “¡Oh, niños! Cómo habéis perecido  por culpa de la locura de vuestro padre. Pero no os destruyó mi mano sino su ultraje y su reciente boda”. Son madres que son capaces de sacrificar a sus propios hijos solo por hacer daño a su excónyuge.

E.- “Síndrome de Munchaussen por poderes”: aquel progenitor que presenta a sus hijos como enfermos para cubrir sus propias necesidades emocionales y de vinculación provocando que se les apliquen a los hijos pruebas y tratamientos innecesarios y hasta dolorosos. Aquel progenitor que se lleva al médico de urgencia al hijo cada vez que está con el otro progenitor alegando descuido o maltrato.